Una evaluación cognitiva ayuda a entender cómo aprende, atiende y razona un niño o niña. No es una nota ni una etiqueta: es una fotografía de su funcionamiento que permite acompañarlo mejor, en casa y en el colegio.

En breve

  • Evalúa capacidades como atención, memoria, lenguaje y razonamiento.
  • Sirve para comprender fortalezas y dificultades, y orientar apoyos.
  • Se realiza a través de tareas y juego, con un informe y una devolución final.

¿Qué es una evaluación cognitiva infantil?

Es un proceso profesional que explora cómo funcionan distintas capacidades del niño: la atención, la memoria, el lenguaje, el razonamiento y las funciones ejecutivas (como planificar u organizarse). Se realiza con pruebas adecuadas a su edad, muchas veces a través del juego y de tareas concretas.

¿Para qué sirve?

  • Comprender las fortalezas y dificultades del niño.
  • Orientar apoyos concretos en casa y en el colegio.
  • Detectar a tiempo dificultades de aprendizaje o del neurodesarrollo.
  • Tomar decisiones informadas sobre cómo acompañarlo.

¿Cuándo se recomienda?

Suele recomendarse ante dificultades de aprendizaje o de atención en el colegio, sospecha de una condición del neurodesarrollo, o simplemente para entender mejor cómo aprende tu hijo y cómo apoyarlo.

¿Cómo es el proceso?

En general incluye una entrevista inicial con los padres, una o varias sesiones con el niño aplicando pruebas, el análisis de resultados en un informe, y una devolución donde se explican los resultados y las recomendaciones. En el Centro Terapéutico Psicoinfantologa la atención es online y también presencial en Santiago; las evaluaciones pueden realizarse presencialmente cuando el proceso lo requiere. Puedes revisar la atención en Chile.

¿Quieres entender mejor cómo aprende y funciona tu hijo?

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Este artículo es informativo y no reemplaza una evaluación profesional individualizada.